Embarazo

Hay mucha preocupación acerca de la dieta y la nutrición durante el embarazo. Uno de estos problemas es con respecto a los edulcorantes artificiales y su uso durante el embarazo. Muchas mujeres se cortan el azúcar de su dieta, sólo para reemplazarlo con los alimentos y bebidas que son endulzadas artificialmente.

Los edulcorantes nutritivos (como el azúcar de mesa) contienen lo que se denomina calorías “vacías”. Estos aditivos aportan calorías a la dieta, pero contienen pocas vitaminas o minerales. Cuando se usan con moderación, los edulcorantes nutritivos son considerados seguros para el consumo durante el embarazo asumiendo que no están contribuyendo al aumento excesivo de peso. Sin embargo, las mujeres con intolerancia a los carbohidratos, como la diabetes gestacional, la diabetes mellitus, la resistencia a la insulina o la necesidad de limitar el uso de edulcorantes nutritivos. Los edulcorantes nutritivos incluyen azúcares tales como sacarosa, dextrosa, miel, azúcar de maíz, fructosa y maltosa. Los alcoholes de azúcar son también edulcorantes nutritivos que se encuentran frecuentemente en los alimentos etiquetados como “sin azúcar”. Técnicamente, los alcoholes de azúcar no son azúcares, pero tienen calorías que pueden ser convertidas en grasa. Ejemplos de alcoholes de azúcar incluyen: sorbitol, almidón, xilitol, isomalt y manitol.

El manitol es un edulcorante nutritivo que es seguro para las mujeres embarazadas, y en cantidades moderadas están muy bien, pero su pobre absorción por el cuerpo puede generar problemas desafortunados en su estómago.